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22 de julio de 2014

Ahora sí... esa cosa mala, muy mala...



Hoy no voy a perder el hilo, no, no. Que ayer, me puse a hablar de libros... y pasó lo que tenía que pasar... que me lie. Hay que asumirlo: uno es muy facilongo.

Retomando la cuestión... ¿qué cosa era tan mala, malísima?


Quedó claro que no eran ni Cruella de Vil ni un libro. ¿Entonces? ¿La última temporada de una vetusta serie? ¿El estreno de alguna serie de nuevo cuño? ¿La enésima reposición de Verano Azul que juraría que ve mi madre a las 3 de la tarde?

Reposición
Y tú, ¿cuántas veces la has visto?
Frío, frío. Nada de series. O caliente, caliente; dependerá de la temática de la serie, en eso no me meto. Pero en cuanto al tema que nos ocupa, frío, frío. O mejor dicho, templado. Porque la cosa que nos ocupa es una hermana mayor de las series: una peli del Jolivú.

Y es que, olvidando el hospital de campaña que tengo en Moulinsart, con el AMQP (Algo Más Que Pretendiente, que a estas alturas tú ya lo sabes, pero igual hay algún lector nuevo que no me sigue) sin estresar y de vacaciones, con toda la noche sin haber quedado con nadie y pasando de dolores de muelas, fuimos de soirée al cine este viernes. ¡Qué cosa! Pues sí, Maria de las Angustias, que ya hacía un tiempecillo.

La infausta elección: Mil maneras de morder el polvo.

¡Pero si sale Charlize Theron! Además, sale muy guapa (es muy guapa, así que eso no tiene mérito), en especial cuando sale en modo sencilla, solo con blusa y una falda larga de cuadritos rojos y negros, sombrero y el pelo suelto (aunque, por lo visto, era peluca porque andaba algo escasa de pelos por el rodaje de otra peli). Y sale dos horas seguidas.

Mil maneras de morder el polvo
Charlize, una mujer de armas tomar...

Pues sí, todo lo Charlize que tú quieras, pero... la peli es una puta mierda. ¡Uy!

¡Pero si sale Liam Neeson! Pues sí, pero no sale con faldita escocesa, a lo Rob Roy. Y oye, enseña culete, que eso siempre anima. Y quieras que no, Liam es mucho Liam...


Mil maneras de morder el polvo
Adivinaste bien, Liam hace de malo
Pues sí, mucho Liam haciendo de malote... pero la peli es una puta mierda. Por si no te había quedado claro.

¡Pero si sale Amanda Seyfried! Es decir, la niña que se casa en Mamma Mía, la Cosette de Los Miserables ¡y Linda Garganta Profunda Lovelace! Además, le dicen lo que es obvio para cualquiera: nena, que tienes los ojos muy grandes (eufemismo de ojos de pez).

Mil maneras de morder el polvo
Hola, Amanda; vaya papel has aceptado, mona...
 Pues sí. Pero ¿hace falta que insista en que la peli es una puta mierda?

¿Y cómo se explica eso? Fácil. El director, guionista (que después ha convertido en novela; alucina porque las películas de Esteso y Pajares tenían mejor guión), productor y actor principal y absoluto protagonista es Seth MacFarlane. Este elemento.


Mil maneras de morder el polvo
Seth, cierra la boca... que luego pasa lo que pasa...
Y mira que lo ha hecho mal el condenado de Seth. Porque si la idea no era mala, la película es una decepción, además de zafia, sin pies ni cabeza, con gags lamentables y con poco, muy poquito, humor. Un coñazo de tomo y lomo. ¿Cómo convenció  a Charlize, Liam y Amanda para hacer esa mierda de película? No sé lo que les prometería... Un misterio. En fin, la Poniponchi y esas pelis inclasificables con las que pasaelmocho nos deleita de cuando en cuando son una obra de arte y un ejemplo de buen hacer comparado con esta basurilla.

A mí se me escapó alguna risa gracias a dos secundarios, Edward y su novia puta. Y alguna otra risa más, ya por desesperación. El ViET me miraba pensando que me había trastornado, pobre. Poco más.

¿Algo positivo de la soirée de cine? Que al ver una cartel de una pelí suya, el AMQP me confesase que Jason Statham le pone. Por suerte, no es Stallone.


Buenorro
Jason y yo somos como dos gotas de agua

Así que, ya sabes, no vayas al cine a ver este engendro. Ahórrate los euritos que te cueste la entrada y utilízalos en algo más provechoso. Y si no sabes en qué, me lo das a mí, que yo me encargo.

Y si vas... insensato... haz un buen plan después, sin recurrir al suicidio.

En nuestro caso, por mucho que anduviéramos cansadillos y con ganas de cama, para compensar la peli, fuimos a tomar algo al bar de los musicales. Nos dieron las 3 claro. El tiempo vuela cuando lo pasas bien. El neno se lució con This is the moment, de Jekyll y Hyde. Luego, una vez lucido y aclamado por las masas, ya haría el tonto (mucho) pero qué congoja con la cancioncita... ainssss.

 

Y tú, ¿has visto alguna peli bochornosa últimamente?

20 de julio de 2014

Mala, muy mala... malísima.

¿Tan mala, Haddoquín? 

Malo, no. Peor.

Pero ¿quién es tan terriblemente mala para tenerte así? ¿Cruella de Vil?

Mala
Eres maaaaaala, Cruella
Buen intento, porque mira que Cruellla es mala, malísima, pero... no, querido, estamos más materialistas; no hablamos de nadie, hablamos de algo.

¿De algún libro que hayas leído recientemente? 

No, no.

Que aunque uno ya sabía que la historia de María Antonieta iba a acabar malamente, la biografía novelada de Stefan Zweig, editada por Acantilado, es una auténtica maravilla. Esto no es ningún descubrimiento, todo Stefan Zweig es una delicia.

Stefan Zweig
Discreto y sencillo vestido para andar por casa
En este caso, sabiendo que la historia de Madame Déficit, el asunto del collar y sus presuntos desmadres libidinosos están muy manidos y no dan mucho más juego, lo que hace Zweig es profundizar en el desarrollo psicológico y humano de la protagonista, en su contraposición con mamá María Teresa, el hermanísimo José II y en su relación con Fersen, el conde sueco que suspiraba los vientos por ella y que es más que posible que la tuviese loca, loquita, loca.

Como se nota que son medio compatriotas, el bueno de Stefan deja a María Antonieta bien parada y, a pesar de toda la rumorología, insiste en que la que ha pasado por ser la gran puta de Francia no fue, ni mucho menos, promiscua y que sólo tuvo un único amante, Hans Axel de Fersen: un barbitas rubiales fiel, servicial y muy discreto, tanto que organizó la frustrada huida a Varennes para ella, para el rey y todo el séquito. ¡Qué majo! Para no tergiversar la historia universal, aunque igual lo sospechabas ya, lo de barbitas y rubiales es cosecha propia.

Barbitas pelirrojo
Si Fersen fuese así, todo tendría una explicación
Pero María Antonieta, de casquivana, poco... todo lo contrario; que buena parte de los males de María Antonieta viene precisamente de lo contrario: su matrimonio tardó siete años en consumarse. Mientras tanto, nada de amantes (versión Zweig), pero con aquello sin consumarse, a pesar de los intentos que hacía el inútil de Luis XVI, que no debía saber muy lo que tenía que hacer... luego ya, operado de fimosis, la cosa mejoró y tuvieron cuatro retoños. ¿Te imaginas siete años así? Siete años con un tipo que pasa de ti, que se te echa encima de aquella manera y que no... Pues eso mismo le pasó a ella, que loca del potorro, se convirtió en la reina del rococó, se volvió una caprichosa (más de lo que ya era, que siendo archiduquesa de Austria algo ya lo sería, quiero suponer) y conseguía todo lo que quería porque Luis XVI pagaba sin rechistar para compensar el otro asuntillo. Junta unas malas influencias y ya tienes el lío montado y la revolución llamando a las puertas.

Pero por buena e interesante que se haga la evolución del carácter de María Antonieta en la biografía novelada de Stefan Zweig, no es de esto de lo que he venido a hablar... sino de algo malo, malísimo.

¿De algún otro libro que haya salido malo, como sucede a veces con los melones?

Pues no. Porque Una educación incompleta, de Evelyn Waugh, la primera parte de su autobiografía (que no fue más allá de este primer tomo), publicado por Libros del Asteroide, está bien, aunque me esperaba algo más. No sé qué más, pero sí algo más. En especial en los primeros capítulos, que son un poco tostón. A partir del momento en el que le envían al cole a Lancing y, más tarde a Oxford, la cosa mejora muchísimo.

Una educación incompleta
Que fumar en pipa siempre da mucha prestancia y elegancia, oiga
¿Que no sabes quién es Evelyn Waugh?

Pista 1. El de la portada de su autobiografía.

Pista 2. Por si en la foto no quedaba claro, es un hombre, no una mujer. Ya les vale a sus padres...

Pista 3. Que sí, que sabes quién es Evelyn... ¿has oído hablar de Retorno a Brideshead? ¿De Jeremy Irons? Pues ya sabes quién la escribió.

Jeremy Irons
Jeremy, muy jovencito en Retorno a Brideshead



Si todavía no lo sabes... majo, Wikipedia existe (alumno de la ESO: wikipedia no es la única fuente bibliográfica existente si estás pensando en hacer una tesis doctoral)


Ya digo, a partir del momento en el que le envían a Lancing (y a Lancing le enviaron por el marilío que montó su hermano en Sherborne) las historia gana muchísimo. Vale, no entra en detalles rosas (y Evelyn tuvo unos cuantos deslices), pero el libro es interesante. Decepción para lo que esperaba, pero suficiente.

Así que tampoco es esto lo que es malo, malo, malo...

¿Entonces? ¿Tal vez el último libro que has devorado?

Nooooo. La Mirada de los ángeles, la última novela traducida de Camilla Läckberg, que continúa las peripecias de Erika, Patrick y compañía. Mira que me cae bien Camilla.

Sueca
Ojazos y mira que me he esforzado en poner foto poco favorecedora
Todavía recuerdo que me dieron a leer La princesa de hielo, que abría la saga, poco antes de que se distribuyese en España y me preguntaron qué me parecía. Y lo que me parecía, y sigue pareciendo, es que se trata de novela negra dulce, fácil, agradable y escrita con ánimo de entretener. Raro en mí, acerté: predije que sería un exitazo de ventas. Y lo ha sido, tanto que, como si fuera una vigilante de la playa, tiene su propia serie: Los crímenes de Fjällbacka (que se ha emitido en la cadena del porno codificado -¿siguen echando porno codificado?_); y hasta una película.

La prota, Erika, es un personaje estupendo. A mí siempre me ha parecido que Erika se basa en Camilla y, desde que la conozco (a Erika), creo que siempre he querido ser como ella: maja, rubia y lista a la vez. La pareja que hace con Patrick, ainssss.. porque Patrick es un solete muy listo y cariñosete que sólo tiene dos peros: su madre, Kristina, y esas mezclas culinarias, imposibles, que se prepara.

Sus historias truculentas combinan los avances de la trama policial, las vidas de los compañeros de Patrick, su día a día doméstico (maja ya va cumpliendo años) y los infortunios de la familia de Erika (porque su hermana Anna acumula todas las desgracias habidas y por haber). Siempre hay algún toque de humor, en particular a cargo del jefe de policía, Mellberg. Mellberg, ¿dices? Sí, como el futbolista, ¿te acuerdas? Ains...

Guapo
Olof Mellberg, el futbolista, de incógnito
En esta última entrega se repite la estructura de las novelas anteriores: dos historias entrelezadas, una presente y una pasada que se enlazan. Siempre con niños de por medio, una especie de obsesión. Siempre un paisaje envidiable: Fjällbacka, en la costa oeste de Suecia Y, como en todos los libros que transcurren en verano, con los protagonistas sofocados por el calor... sí, en Suecia. Riéte, María de las Angustias, que quejan de calor.

Muy buena opción para leer este verano, tumbado plácidamente junto al sussurrante oleaje marino, claro, ¡qué menos!. Pero ya te aviso: se devora en unos ratillos. A mí, que leo lento y simultaneo siempre dos o más libros, me ha durando sólo cuatro asaltos. Así que lleva también un plan lector B.

Haddoquín, entonces, ¿qué es eso que era esa cosa tan mala, muy mala, malísima que nos ibas a contar?

Pues... [modo rojo como un tomate: on] otra cosa, pero resulta que me he despistado y como ya tenía puesto el título de la entrada... Pero mañana o pasado te lo cuento.

¿Adivinas de qué se va a tratar?

7 de julio de 2014

De fiesta orgullosa

¿Cuándo has tenido ocasión de hacerte una foto en medio de la Gran Vía sin coches? No sé tú, pero yo, pocas. Muy pocas.

Orgullo gay
Antonio López, fabuloso realista; pero ¿sin coches?
Este debe ser el motivo 30.482 para ir al desfile del orgullo gay en Madrid. Lo sé; pero no deja de ser un motivo. Si vas, es igual de válido para ir que cualquier otro. Y si no vas, igualmente no válido.

En mi caso, no fue un motivo, sino una circunstancia sobrevenida. Ya que estás, pues, oye, Maripuri, ¿cómo no te vas a hacer la foto de grupo de amigos sentados (o acuchillados, que algunos somos/estamos divinos y eso de sentarnos -conscientemente- en el asfalto y que se nos manche el pantalón con vete a saber qué, como que no).

La foto, muy simpática y con pose heladera (que uno no pierde ocasión, como recuerda la putabáscula), no la puedo poner: no tengo derechos de imagen. Así que te toca imaginar al grupo sin par, incluyendo:
  • Tres gays, uno de ellos con camiseta de tirantes y los pezones al aire a la búsqueda desesperada de una musculoca (ainssss) negra. No seas marica mala: no era el AMQP. Ni yo. Era el tercer elemento.

Negro gay
Momento étnico del blog
  • Una pareja hetero felizmente casada. Ains, que bonito es el amor. Aprovechando para ir de fiestuki mientras el vástago está de colonias (soy de otra época; en mis tiempos se iba de colonias). Iban de la mano de un amigo, metafóricamente hablando (alumno de la ESO, no te preocupes, una metáfora es algo que queda fuera de tu capacidad de expresión y comprensión), y, oye, muy majos los dos. Qué capacidad de aguante con los asiduos, que nos ponemos muy pesadas con nuestras cosas...
  • Un hombre y dos mujeres heteros (hasta que se demuestre lo contrario), que no están (ni han estado) liados entre sí (hasta que se demuestre lo contrario). Una de ellas, dejando un rastro de baba allá donde había un policía buenorro, aunque se le pasó una pareja de polis que había en Callao que estaba para empaquetar y llevarse a casa (en opinión del AMQP)
Policía gay
Atuendo oficial de policía que el Ayuntamiento de Madrid está pensando para 2015
Mis motivos para ir al orgullo fueron dos, a saber:
  1. El orgullo es, entre otras cosas (reivindicación, pocilga, negocio, etc.) y ante todo, una fiesta. Los ánimos, propios y ajenos, estaban algo bajillos y necesitaban un poco de fiesta, así que a salir con los amigos y pasarlo bien. Y lo hicimos, que reímos sin parar (a costa de Uma Thurman y a costa de todo). ¿Y hay algo mejor que pasarlo bien?  
  2. A pesar de no sentirme especialmente parte de ningún colectivo, el propio sábado por la mañana, como que me fue apeteciendo la idea de ir. Tal vez por no haber estado nunca (la noche del viernes no cuenta, hicimos plan normal de viernes; ainsss, desgay, ya te vale...), cosas que tiene ser marica nueva. En fin, un ten con ten, porque mira que me repelen las masas que no sean de cocinar, pero como dijo el ViET (resignado; y puede que en la misma disyuntiva): un día es un día.

Así que, después del intento fallido de quedar para ir al pregón, el sábado por la mañana, en un periquete quedamos, al final con unas cuantas bajas, para ¿ver? un rato el desfile, cenar tranquilamente y tomar algo (o algo más que algo).

Que llegásemos una hora tarde a la cena es lo de menos... Se nos dio regumal el Metro (aunque hubo quien llegó aún más tarde). Para una de las pocas veces que logro que el AMQP renuncie a ir en coche... Naderías. Que la Gran Vía estuviese hasta la bandera y subir desde la Plaza de España fuese imposible a partir de Callao, no problem!: desvío por Malasaña, que así damos con un ¿bar? (¿churrería?) con oferta de copichuelas a muy buen precio... 

Así que ¿sabes qué?

¡Cuánto me alegro de haber ido a la fiesta del orgullo! ¡Lo pasamos genial!

Gay barba
Feliz como una perdiz
Y tú, ¿qué motivos tuviste para ir o no ir? ¿Lo pasaste bien o lo paseste muy bien?
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